From Wikipedia_es - Reading time: 3 minBenito Caldera fue un poeta y traductor, miembro de la corte portuguesa y se supone que era portugués.[1]
En Alcalá de Henares, en 1580, apareció su traducción del portugués al español del poema épico de Luís de Camões, Los lusiadas, bajo el título Los Lusiadas de Luys de Camoes / traduzidos en octaua rima castellana por Benito Caldera, residente en Corte. En las páginas introductorias de su versión de Los lusiadas hay varios sonetos dedicados a la labor de Caldera conectando el portugués con el castellano. A pesar de la existencia de otras traducciones de este poema (por ejemplo las de Luis Gómez de Tapia, Enrique Garcés, Manuel Faria e Sousa), la traducción de Caldera es conocida por tres razones: fue la primera traducción a cualquier otra lengua, además de que Teófilo Braga indicó que Caldera comentó su versión con Camoes antes de que este falleciera en 1580; finalmente, porque esta versión de Benito Caldera es útil para la reconstrucción filológica del original de Camões.[2]
La traducción de Benito Caldera contiene un prólogo escrito por Pedro Laínez íntimo amigo de Miguel de Cervantes. Laynez también aparece en La Galatea como el personaje de Damón, y así se puede imaginar el contacto entre Caldera (su traducción), Laynez (sus comentarios alentadores de la traducción) y La Galatea de Cervantes. Figura una dedicatoria a Hernando de Vega de Fonseca. En los demás paratextos figuran el secretario Antonio de Eraso, además de poemas del licenciado Garay, Luis de Montalvo, el maestro Vergara, un amigo anónimo, y nuevamente Pedro Laínez con otro poema.
El traductor y poeta Benito Caldera aparece específicamente en la estrofa 35 del Canto de Calíope donde Cervantes lo alabó diciendo que era un “sin igual tesoro trujiste en nueva forma a la ribera…”.[3] Parece referirse al río Tajo que conecta los dos países. La cita menciona "una nueva forma" y probablemente se refiere a su reciente publicación de una traducción de un poema épico.
Caldera, Benito. Los Lusiadas de Luys de Camoes / traduzidos en octaua rima castellana por Benito Caldera, residente en Corte. Alcalá de Henares: Juan de Gracián, 1580.